La campaña de prevención del suicidio adolescente ya comenzó en las escuelas secundarias de Rawson con la entrega de lapiceras que contienen un código QR con información útil para estudiantes y familias ante situaciones de crisis.

La iniciativa es impulsada por Alfredo Olmos, operador comunitario del Área de Salud Mental y Adicciones del Hospital Subzonal Santa Teresita, quien además distribuye calcomanías preventivas en los distintos establecimientos educativos de la ciudad.
El objetivo es brindar herramientas de acompañamiento y contención a los adolescentes, promoviendo la empatía entre pares y el acceso rápido a información básica sobre salud mental. La propuesta se realiza con recursos propios de Olmos, teniendo en cuenta la creciente cantidad de intervenciones que se registran semanalmente.
Desde hace dos años, el trabajador de salud viene desarrollando campañas preventivas en Rawson, entregando distintos materiales relacionados con el consumo responsable de alcohol y la prevención del suicidio. En temporadas anteriores se repartieron vasos, mochilas, cuellitos y gorros con etiquetas QR informativas.
Para este 2026, la campaña incorporó lapiceras destinadas a alumnos de nivel secundario. “La idea es llegar a las ocho escuelas de Rawson”, explicó Olmos. Las primeras entregas comenzaron en la Escuela Politécnica y continuaron en la Escuela de Comercio, priorizando a los estudiantes de primer año.
Al escanear el código QR, los jóvenes pueden acceder a información sobre factores de riesgo, factores de protección, formas de acompañar a una persona en crisis y números de contacto como el 101 de la Policía y el 107 de la Guardia del Hospital.
Olmos remarcó además que muchos adolescentes atraviesan situaciones complejas vinculadas al bullying, maltrato, abusos o problemas familiares. “Son muchos los que ingresan por Guardia de Salud Mental con autolesiones y sobreingesta de medicación”, señaló.