Con temperaturas de -10 °C y cuatro días consecutivos bajo cero, la localidad chubutense vive uno de los inviernos más crudos de los últimos años, mientras el municipio refuerza la entrega de leña y se prepara para celebrar su 105° aniversario.

Las bajas temperaturas que castigan a la meseta chubutense dejaron una postal impactante en Las Plumas: amplios sectores del río Chubut aparecieron congelados tras cuatro días consecutivos con registros bajo cero y marcas mínimas que alcanzaron los -10 °C.
El intendente Sergio Bowman confirmó en Jornada Radio que las imágenes del río helado son un reflejo fiel de la intensidad de la ola polar que atraviesa la región. «Venimos hace cuatro días con temperaturas bajo cero y una mínima de diez grados bajo cero. Es muy crudo este invierno», señaló.
El fenómeno ocurre en medio de heladas persistentes que dispararon la demanda de calefacción en la localidad. Bowman explicó que la entrega de leña del Plan Calor se reforzó recientemente, aunque reconoció que «toda la cantidad de leña que haya es poca» cuando las estufas deben permanecer encendidas durante todo el día.
La asistencia abarca tanto al casco urbano como a los sectores rurales y a la aldea El Mirasol, donde la calefacción a leña sigue siendo un recurso indispensable para afrontar el invierno.
El jefe comunal también advirtió que el despoblamiento de los campos y la crisis de la actividad ganadera profundizaron la dependencia de muchas familias respecto de la ayuda estatal. «Cada vez es mayor la necesidad que tiene el poblador de la asistencia del Estado», sostuvo.
Aniversario y peña folclórica
En plena ola de frío, Las Plumas se alista para celebrar sus 105 años con una peña folclórica, un desfile cívico-militar, la inauguración de una cancha de césped sintético y un anuncio que, según adelantó Bowman, marcará «un antes y un después» para la localidad en materia de suministro energético.
Finalmente, el mandatario invitó a vecinos y visitantes a participar de los festejos y destacó el potencial turístico del pueblo, al que definió como «un tesoro por descubrir», con atractivos como los petroglifos, el Salto del Malacara, las piedras talladas y el futuro primer laberinto de piedra de Argentina.