El incidente ocurrió mientras realizaban tareas de mantenimiento en el sistema de calefacción. No hubo heridos y el operativo de evacuación permitió desalojar el edificio en apenas un minuto y medio.

Momentos de tensión se vivieron este miércoles por la mañana en la Escuela N° 197 del barrio Divina Providencia, donde una explosión provocada por una aparente falla de combustión en una caldera obligó a evacuar preventivamente a estudiantes y docentes.
Afortunadamente, no se registraron personas heridas y el protocolo de emergencia funcionó de manera efectiva: en solo un minuto y medio, los 116 alumnos presentes en el turno mañana lograron salir del establecimiento de forma ordenada.
La directora de la institución, Mariela Alvarado, explicó que el episodio ocurrió mientras personal de la empresa encargada del mantenimiento realizaba trabajos sobre los equipos de calefacción.
“Durante las tareas se produjo una mala combustión en uno de los equipos, lo que generó una especie de explosión”, indicó.
Tras escuchar el fuerte estruendo, el personal activó inmediatamente el plan de evacuación que había sido practicado semanas atrás mediante simulacros. Los estudiantes se dirigieron al espacio verde ubicado frente al edificio, donde permanecieron hasta ser retirados por sus familias.
Según relató la directora, en un primer momento algunos docentes pensaron que el ruido había sido causado por el impacto de una pelota contra uno de los armarios metálicos del establecimiento. Sin embargo, al confirmar el origen del incidente, la secretaria activó la señal de emergencia mediante tres timbres consecutivos, una indicación previamente acordada con toda la comunidad educativa.
“Los chicos sabían exactamente qué hacer. Cada curso utilizó la salida de emergencia asignada y el procedimiento se cumplió correctamente”, destacó Alvarado.
Las autoridades aclararon que no hubo llamas ni desprendimientos de materiales que representaran riesgo para quienes se encontraban dentro del edificio. También confirmaron que el personal técnico involucrado en las tareas resultó ileso.
Como medida preventiva, se suspendieron las clases presenciales hasta finalizar las reparaciones y las inspecciones del sistema de calefacción. Mientras tanto, los estudiantes continuarán con actividades virtuales a través de plataformas digitales, grupos de WhatsApp y canales de comunicación institucional para evitar interrupciones en el calendario escolar.
La intención es retomar las actividades presenciales el próximo lunes, una vez garantizadas las condiciones de seguridad.
La directora también valoró el acompañamiento de las familias durante la emergencia y remarcó que los simulacros previos fueron fundamentales para afrontar la situación de manera organizada.
“La experiencia generó tensión porque una cosa es ensayar y otra vivirlo realmente, pero la preparación permitió actuar rápido y evitar cualquier consecuencia”, concluyó.