La Justicia amplió la investigación contra dos imputados y les impuso restricciones de acercamiento hacia la víctima y los testigos. Un tercer sospechoso permanece prófugo.

La Fiscalía de Rawson sumó nuevos elementos a la investigación por el robo agravado sufrido por un conductor de Uber en plena capital. Tras el pedido del Ministerio Público Fiscal, la jueza María Laura Martini amplió la apertura de la causa contra Andrés Rojas y Lautaro Sánchez, a quienes les impuso la prohibición de acercamiento tanto a la víctima como a los testigos del hecho. Mientras tanto, un tercer sospechoso continúa prófugo.
La investigación está a cargo de la fiscal Janet Davies, mientras que los imputados fueron asistidos por Miguel Moyano y Miguel Lugo, ambos de la Defensa Pública. Los defensores señalaron que sus representados no registran antecedentes penales y que, por la naturaleza del delito, correspondería una pena de ejecución condicional.
De acuerdo con la información oficial del Ministerio Público Fiscal, el hecho ocurrió el 23 de agosto pasadas las 23 horas, cuando el conductor arribó con dos pasajeros a una vivienda de la calle Alfredo Palacios al 500. Al detener el vehículo —un Ford Fiesta—, uno de los ocupantes intentó apoderarse del auto mientras los otros dos lo sujetaban y golpeaban desde el asiento trasero. «Ya perdiste, quedate quieto porque te pegamos un tiro», le advirtieron en ese momento.
La víctima logró zafarse y pedir auxilio en un comercio cercano. Vecinos del lugar alertaron a la Policía, que arribó cuando los agresores ya escapaban. Dos de los sospechosos fueron identificados y se allanaron sus domicilios, donde se secuestró ropa de interés para la causa.
