El juez Gustavo Castro lo condenó a dos años de cárcel de cumplimiento efectivo y cinco de inhabilitación para manejar, tras declararlo responsable de homicidio culposo y lesiones culposas graves por el siniestro ocurrido en 2023.

El juez Gustavo Castro condenó este viernes 4 de septiembre a dos años de prisión de efectivo cumplimiento y cinco años de inhabilitación especial para conducir vehículos automotores al responsable de un siniestro vial fatal ocurrido en Trelew. El magistrado lo declaró penalmente responsable por los delitos de homicidio culposo y lesiones culposas graves.
El juicio y la acusación
El debate oral y público se desarrolló durante dos jornadas, el 27 y 28 de agosto, con la acusación a cargo del fiscal general Mauro Quinteros, quien sostuvo que el accidente se produjo por una conducción imprudente y contraria a las normas de tránsito. Para fundamentar el caso, la Fiscalía presentó pruebas testimoniales, científicas, médico-forenses y accidentológicas.
El hecho ocurrió el 16 de septiembre de 2023, poco después de las 20:26, en el sector del intercambiador de Trelew. El condenado circulaba a bordo de un Peugeot 206 e ingresaba desde la Ruta Nacional N.º 3 hacia la Ruta Nacional N.º 25 cuando cruzó hacia el carril destinado al tránsito en sentido contrario, impactando de frente contra un Volkswagen Fox. En la secuencia también quedó involucrado un Fiat Uno.
A raíz de la colisión falleció la mujer que viajaba como acompañante en el Peugeot 206 y era pareja del conductor. En ese vehículo también se trasladaba el hijo de la mujer, de nueve años, quien sufrió lesiones de carácter grave; el conductor del Volkswagen Fox también resultó herido de gravedad.
Una reconstrucción basada en pruebas objetivas
Durante el debate, la Fiscalía incorporó elementos vinculados con la intervención policial inicial, la inspección ocular del lugar, los registros fotográficos, la planimetría, los daños en los vehículos y las consecuencias médico-forenses del siniestro.
Uno de los principales componentes de la acusación fue la declaración del perito accidentológico Federico Reynoso, quien reconstruyó la mecánica del accidente a partir de evidencias físicas objetivas, sin basarse en las distintas versiones aportadas por los participantes y los testigos. Reynoso concluyó que la causa principal y eficiente del siniestro fue la invasión del carril contrario por parte del Peugeot, y explicó por qué la hipótesis alternativa planteada durante el juicio no era compatible con los rastros, las trayectorias y las posiciones finales de los vehículos. Su reconstrucción coincidió con la postura sostenida por la Fiscalía.
En su alegato de cierre, Quinteros reunió la evidencia testimonial, científica y pericial, y sostuvo que la reconstrucción objetiva permitía establecer, más allá de toda duda razonable, que el imputado había invadido el carril contrario y generado la situación que derivó en la colisión. El fiscal remarcó además que, ante versiones testimoniales contrapuestas, la resolución no debía depender de la cantidad de testigos que respaldaran cada postura, sino de que esas declaraciones fueran compatibles con la evidencia física obtenida en el lugar.
La sentencia
Al pedir la pena, el fiscal general solicitó una condena de prisión y una inhabilitación especial para conducir, fundamentada en los artículos 40 y 41 del Código Penal, teniendo en cuenta las características de la maniobra, la intensidad de la infracción al deber de cuidado y la magnitud del riesgo generado.
Finalmente, el juez Gustavo Castro impuso al imputado dos años de prisión de efectivo cumplimiento y cinco años de inhabilitación especial para conducir, al declararlo responsable de homicidio culposo y lesiones culposas graves.