Las heladas persistentes mantienen la ciudad cubierta de hielo, con la Laguna La Zeta congelada y el caudal del arroyo Esquel completamente sólido; las autoridades recomiendan extremar las precauciones.

La ola de frío polar que azota la región no da tregua en Esquel. El lunes las temperaturas alcanzaron los -10°C, un registro que se repitió este martes, con una leve recuperación durante las tardes que apenas supera algunos grados bajo cero. Las heladas extremas se vienen sintiendo desde hace varias semanas.
El hielo se ha adueñado de las calles, lo que obliga a peatones y automovilistas a extremar las precauciones, especialmente en los barrios altos, donde el agua se congela más rápido y permanece por más tiempo. Los vecinos transitan con gruesos abrigos y tratan de permanecer al aire libre el menor tiempo posible, mientras los calefactores funcionan al máximo.
La Laguna La Zeta continúa congelada, y las autoridades reiteran la recomendación de no concurrir al lugar ni caminar o transitar en moto sobre el hielo. Este martes, además, el escaso caudal del arroyo Esquel amaneció completamente congelado, un reflejo más del rigor del invierno. En síntesis, la ciudad amaneció rodeada de hielo y la mayoría opta por reducir al mínimo el tiempo en la vía pública.