Las bajas temperaturas y la precipitación nocturna cubrieron de blanco la cordillera, con mayor caudal en cerro La Hoya y los barrios altos

Una copiosa nevada cayó en la cordillera entre las últimas horas de la tarde del miércoles y las primeras de este jueves. En Esquel, la precipitación en el casco urbano fue más leve y se concentró principalmente en los barrios altos, mientras que en el cerro La Hoya se estima que el fenómeno fue abundante, algo que se confirmará cuando el cielo despeje.
Esta situación climática venía siendo esquiva, ya que los pronósticos anunciaban lluvia y nieve en días anteriores sin que se concretaran.
Las bajas temperaturas registradas en los últimos días, con algunas jornadas muy por debajo de cero, anticipaban la llegada del invierno crudo que ya se manifiesta en esta parte de la provincia.
La nevada se celebra en un doble sentido: por un lado, abre las expectativas para la temporada de esquí; por el otro, comienza a acumular masas de hielo en las montañas, lo que se traduce en la posibilidad de disponer de agua potable en primavera y verano sin problemas, luego de la emergencia hídrica de este año ante la falta de caudal en los arroyos.
La Ruta 259, que comunica Esquel con Trevelin, es transitable pero con extrema precaución por hielo y nieve, al igual que la Ruta 40 desde esta ciudad hacia Tecka y la Comarca Andina. En cuanto al pronóstico, hacia la tarde mejorarían las condiciones, aunque para el viernes se anuncian nevadas desde la mañana. El municipio se mantiene atento a las necesidades que puedan surgir en los barrios, como leña, abrigos y alimentos.
Las calles de la ciudad están transitables, pero con mucha precaución.